Cuando hablamos de vocación se nos viene a la mente, la vida consagrada o sacerdotal, sin embargo, la vocación es más que eso.
Hemos sido creados por Dios. Es un principio en el cual todos los cristianos creemos. Dios nos ha llamado a la vida pensándonos felices y plenos; capaces de amar y ser testigos de su amor incondicional por toda la humanidad.
Ésta es nuestra primera vocación: a la vida.
Vocación significa llamada, de algo que se pronuncia y que no me deja tranquilo/a. En esta llamada inicial de parte de Dios a cada uno/a, se nos invita a caminar, crecer y escuchar, ya que no será la única, Dios continua llamando a lo largo de toda nuestra historia, Dios sigue vocare, vocatio, llamando o invitando.
Por ello nosotros te invitamos a preguntarte ¿a qué estoy llamado o invitado? No sólo en el ámbito profesional, sino de manera integral: lo que realizo, aquello que he optado ¿me hace feliz, me siento pleno/a? ¿Creo que es lo que Dios sueña conmigo?...
Por último no tengas miedo en preguntarte, las respuestas están en tu corazón, en el encuentro íntimo y verdadero con Aquel que nos amó primero y sólo desea de ti una respuesta generosa…no tengas miedo en buscar…
Si quieres comunicarte con nosotros:
ccmadariaga@gmail.com